Nuevo estreno y nuevas marcas, podría ser la frase que resuma este
nuevo fin de semana lleno de anécdotas, deporte y como no, mareo.
Todo
comenzaba el sábado al medio día dónde tras un buen almuerzo dos de los
miembros del club debían asistir a otro evento deportivo, mientras el
tercero preparaba los trastos y el cuarto trabajaba.
Tras terminar
con todo esto, Vicente, Ignacio y Pedrin, cargaban el coche con el
material necesario, se montaban y emprendian la marcha hacia
Puertomingalvo, dónde les esperaba un nuevo reto de trail running.
Comenzado
el viaje decidieron para a comer en Viver, en el restaurante Casa
Alvaro, donde nuestros atletas se "metían entre pecho y espalda" un
plato de arroz al horno, arroz del señoret y fideuá, con su
correspondiente surtido de pasteles de postre y café.
Otra vez en
el coche se dirigieron placidamente hacia su destino, y como no, por el
camino tuvieron la típica anecdota de "huy si era por el otro desvío"
(15 minutos después de pasarnos), menos mal que los gps's abundaban en
el vehículo y sin dudas (más que un par de veces mas) llegabamos por fin
a Puertomingalvo.
Encontramos facil la casa dónde pasaríamos la
noche y tras acomodar las maletas en las habitaciones, arreglar el
calentador tocando los chicles, encender la chimenea sin tiro y
cambiarnos de ropa, decidimos salir a dar un paseo para mover un poco
las piernas y conocer un poco el tipo de terreno con el cual tendráimos
que lidiar al día siguiente.
Cansados ya y tras dar una buena
vuelta entre huertas, masias y conocer el pueblo, nos fuimos a uno de
los tres bares del pueblo a tomar un refresco y para acabar el día a ver
el futbol y cenar en el restaurante Entre Portales, dónde nos dimos el
primer homenaje del fin de semana.
Llgaba ya el tan
esperado día. Domingo 22 de abril de 2012, 6 grados de temperatura, 22
kilómetros y medio de trail running, un sol de justicia, ganas de
disfrutar de una nueva carrerar en la vida del club al máximo.
Los
tres valientes se levataron con tiempo suficiente para desayunar en la
cafetería (haciendo gasto siempre cómo debe ser), de ahí nos fuimos a
por el dorsal, a recoger a Jose Luis, cuarto atleta del club que subía
directo desde Segorbe para correr y a calentar.
A las 10:00 de la mañana se daba la salida a los mas de 300 corredores que se disponían a realizar la nueva preba turolense.
La
carrera se hizo muy cómoda, al principio hubieron varios kilómetros de
pista muy tranquila hasta que en los útimos kilómetros (a partir del 14)
el ascenso se hacía bastante pronunciado y largo. La única pega esque
se hechó en falta un poco de senda.
Al finalizar la prueba la
alegría se hizo patente entre los corredores ya que las nuevas marca
conseguidas fueron espectaculares. Almorzamos, estuvimos presentes en la
entrega de trofeos (por cierto un 10 a la organización en este tema) y
directos a la ducha, a prepararnos la bolsa nuevamente y directos al
prestigiosos Casa Juan. dónde nos esperaba el último reto del fin de
semana. Adelantar que lo conseguimos, conseguimos acer que nos dieran la
enhorabuena por.... no solo acabarnos la comida, si no por repetir. Con
el estómago llenisimo, el coche preparado, las cuentas saldadas, nos
montamos dirección Segorbe y ya por fin, tras disfrutar del paisaje
lleno de pinos, rios y vaca/cabras estabamos en nuestras casas para
poder descansar y poner fin a este ESPECIAL fin de semana.